Hola a todos
Hablemos un poco hoy de
correspondencias a través de la pregunta:
¿por qué tanto en Sant Climent de Taüll como en San Isidoro de León el símbolo del águila referido a San Juan Evangelista recibe un tratamiento iconográfico singular? Precisamente, en este tratamiento privilegiado es en el que reside su correspondencia y, en el hecho de que, por medio, andan previsiblemente algunos canónigos regulares de San Agustín que, entre otros autores, han estudiado la filosofía teológica de Juan Escoto Eriúgena.
Empecemos por Sant Ciment de Taüll:


Dejando de lado la posible ley de marco, de distribución de las figuras o de proporciones, esta pregunta inicial: ¿por qué el símbolo de San Juan Evangelista, el Águila, recibe un tratamiento diferente al de los otros tres Vivientes en Taüll?
Si observamos bien, podemos comprobar como, al menos, existen cuatro diferencias notables:
1. Solo el Águila es sostenida en el seno de un ángel.
2, Solo el Águila recibe un tratamiento cercano a Dios, ya que el ángel que la sostiene lleva las manos veladas, recibiendo así la figura de San Juan Evangelista un trato cercano al de la adoración o realeza. Si os fijáis bien, no ocurre lo mismo ni en el caso del león ni en el del toro (o ternero) por mucho que también tengan ángeles personales. Un trato aparte y obvio merece la figura de San Mateo.
3. Mientras que tanto Cristo como todos los ángeles, así como también el león y el toro lucen un nimbo blanco, solo el Águila lo tiene pintado de rojo. Esta elección pictórica dificulta su visión, pues pintado de color blanco se distinguiría mejor. Sin embargo, sorprende que San Juan sea connotado como mártir, cuando (según la tradición cristiana) fue el único de los 12 discípulos evangélicos que no murió de muerte violenta (suicidio en el caso de Judas, martirio para los otros diez); pero eso no quiere decir que no sufriera martirió, de hecho, sobrevivió al martirio (salió indemne de un caldero de aceite hirviendo) y la iglesia tradicionalmente celebra una fiesta litúrgica el 6 de mayo: la llamada fiesta de
San Juan ante portam Latinam.
4. El Águila está colocada junto al libro que sostiene la inscripción:
Ego sum lux mundi; en definitiva, su libro, el
Evangelio de San Juan (Jn. VIII,12).; pero, además, es el único viviente que no lleva libro. Es evidente que su evangelio es el que sostiene Cristo:

Ahora, pasemos a San Isidoro de León:
¿Por qué San Juan Evangelista es el único de los vivientes que sostiene un libro con las tapas de color blanco y su aureola también es de este mismo color en San Isidoro de León? Empecemos con un par de respuestas.
Como siempre escribo, en la iconografía románica, por encima del trabajo manual de los posibles artesanos sin instrucción, ya fuese un taller pictórico o de cantería, se encontraba el criterio del maestro o del teólogo redactor.
La fiesta de San Juan Evangelista todavía se celebra el 27 de diciembre:
Navidad, San Esteban (el protomártir), San Juan Evangelista.
El color litúrgico para este día es el blanco, un color con claras connotaciones tanto del ciclo de la Navidad como del símbolo de la virginidad.
También debemos recordar que, durante algunas épocas, el cristianismo vio en la figura de San Juan Evangelista el discípulo preferido y el modelo evangélico a imitar. Y, sobre todo, para los canónigos regulares de San Agustín. San Juan Evangelista era célibe, es decir, virgen, no así otros discípulos como San Pedro quien estaba casado. Una vez más, la importancia de un detalle plástico menor en el románico.
Como escribimos por aquí, está claro que los detalles plásticos reflejan el pensamiento teológico subyacente en programas iconográficos y, en este caso, en forma de correspondencias. Unas correspondencias que conocían muy bien los canónigos regulares de San Agustín tanto de León como de Taüll.
Un abrazo a tod@s.