Sofoclx escribió:
Y los responsables de la Administración saben que hay fundaciones y asociaciones que están realizando restauraciones con unos costes mínimos...claro que no hay ganancias para nadie
Bienvenido, Sofoclx, coincido en parte con tus argumentos, salvo en lo de las no ganancias:
el pueblo que tiene una iglesia románica, tiene una fábrica, argumentó un defenestrado presidente de alguna de aquellas desaparecidas asociaciones... Es cosa fácil de ver, ya que siempre encontramos gente en los monumentos, en fin de semana o a diario. Muchos de ellos, es de suponer que viajan, comen e incluso duermen.
El problema de las fundaciones, es distinto y también conocemos algunas tragedias de la gestión del patrimonio románico del norte, donde tras ser 'asignadas' las restauraciones como un monopolio -por los politicos-, las minutas de arquitectos y técnicos impiden que los fondos lleguen a su aplicación: Así no se puede, hay que diversificar y competir.
Luego sí hay beneficios, pero para algun@s mejor colocados selectivamente.
Y volviendo al ciclo de la naturaleza, esos arbolillos que crecen entre las tejas y hendijas de las piedras de San Antolín, engordan sus raíces a la vez que agrandan los resquicios por donde penetrará la humedad de las lluvias otoñales; el agua, convertida en hielo tras las heladas del invierno, resquebrajará las piedras y de nuevo, entre las oquedades crecerá la floresta, hasta convertir el monumento en algo irreconocible, como ya ha sucedido en otros templos.
En la imagen, Abos, en Jaca, donde tampoco nadie hizo nada:
