Porque en lo que en mi opinión de aficionado respecta, la obra de los capiteles de Palamós podrían proceder de El Burgo de Osma, influenciado su estilo por el segundo taller de Silos como consecuencia de la relación de intercambio y hermandad que existía entre ambos cenobios durante el período que se estudia.
Según el Profesor Don Gerardo Boto Varela, de la fábrica románica de lo que queda en la ciudad soriana, sólo perviven algunas partes del sector claustral y de la sala capitular -denominada de
Sancti Spiritus o "vestuario de canónigos o beneficiados"-, enmascaradas por el claustro tardogótico promovido por el obispo Alonso Enrique entre 1511 y 1515. De la misma manera opina que fueron intereses recíprocos los que provocaron que el responsable de la sede oxomense, el obispo Pedro, y el del cenobio de Silos, el abad Juan, firmasen en 1132 un acuerdo de hermandad, aunque algunos investigadores como Valdez afirman ser posible que la hermandad se iniciase mucho antes, concrétamente en 1102; posteriormente concluye también este último autor en datar los restos de esta sala capitular, entre 1152 y 1175, cronología supuesta para el manejo de los estilemas de Silos y Osma en el claustro de la colegial de San Pedro, la fachada de Santo Domingo o incluso los baldaquinos de San Juan de Duero, de la prolífica ciudad de Soria.*
Diversos estudiosos -como Yarza- han valorado esta relación como un marco idóneo en el que desarrollar intercambios artísticos, confirmados por unos trabajos escultóricos claramente vinculables. Sin embargo, antes de llevar este tipo de argumentos demasiado lejos no debe olvidarse que la correlación entre lazos institucionales y artísticos, resultó excepcional en el conjunto de la plástica románica hispana. Vale la pena recordar que ni una sola de las iglesias, poblaciones o prioratos integradas en el dominio de Silos mantuvieron contactos artísticos con la abadía durante el periodo románico.**
Sin embargo en 1968 y poco después del traslado del capítulo del sepulcro gótico de San Pedro de Osma, se descubrieron los arcos que flanqueaban el acceso a la estancia, cuya primera publicación corrió a cargo del propio Yarza. Continúa Boto diciendo que el planteamiento de fachada con dobles vanos de medio punto sobre elevado zócalo corrido y cobijados por otro mayor, también fue observado en los capítulos de la catedral de Salamanca, de la colegial de San Pedro de Soria -donde también se empleó para la puerta del refectorio en la panda N-, y de las casas mostenses de La Vid y Retuerta.
En el Burgo de Osma dos capiteles exentos, que descansan sobre fustes cuádruples torsos, reproducen escenas del Ciclo de Infancia y de Pasión, piezas producidas por dos cinceles diferentes.*** En el interior de la estancia de los canónigos otra cesta, de origen un tanto incierto, ilustra el pasaje de la Matanza de los Inocentes, con la presencia del diablo junto al oído de Herodes. El resto de las superficies esculpidas -roscas, ménsulas y capiteles- están ocupadas por temas fitomórficos, animales y monstruos. También la sala contigua al capítulo, dedicada a San Ildefonso, cuenta con una portada románica con capiteles con grifos y dragones de factura tosca y tardía.
Este tiempo atrás también determinábamos su antiguo emplazamiento, que habría sido levantado durante el proceso de construcción de la catedral gótica, como comprobamos en la imagen cenital del sigpac, gracias a la orientación de la sala capitular sobre el edificio actual:
RECREACIÓN DE LA ANTIGUA UBICACIÓN DEL CLAUSTRO ROMÁNICO SOBRE UNA VISTA CENITAL DE BURGO DE OSMA (SIGPAC)* VALDEZ, Nova et Vetora, p.250
** BOTO VARELA, Gerardo. Ornamento sin delito. Los seres imaginarios del claustro de Silos y sus ecos en la escultura románica peninsular. (2000) págs. 190-192.
*** BOTO (2000)... pág.191.