Hola a todos
Hoy, reflexionamos a partir de un capitel que siempre me llama la atención, el dedicado al tema del Pecado Original en Santa María de Siones, Burgos. Veamos sus dos caras.


Abramos un poco el tema, pues asociado a la iconografía del Pecado original, está el tema de la relación de la simbología de la serpiente con el tema del conocimiento. Es evidente que el relato del Génesis, representado por el Árbol del bien y del mal, tiene sus diferentes interpretaciones exegéticas. De hecho, por parte de autores neoplatónicos cristianos será comentado de esta manera en la Edad Media:
Citar:
“Por el contrario a este árbol se opone otro cuyo fruto es la ciencia del bien y del mal, lo que no significa, sin embargo, que este árbol produzca absolutamente cada uno de estos frutos contrarios, sino que propaga el fruto híbrido y mezclado, compuesto de cualidades contrarias, cuyo alimento prohíbe el dueño de la vida y en cambio la serpiente lo aconseja comer de él, para preparar la entrada de la muerte.”
Siguiendo la línea de lo mostrado en Siones, quiero recordar que, de hecho, existen iconografías como esta de la Cruz de Muiredach, en Monasterboice, Irlanda:

en la que el efecto, el fratricidio de Caín sobre su hermano Abel, no puede ser entendido al margen de la causa original, el pecado de sus padres interpretado a través de la famosa escena del árbol del conocimiento del bien y del mal, en el que está presente la serpiente. En definitiva y desde esta perspectiva, todos los pecados humanos guardan una relación causal directa con el llamado pecado original.
Pero no solo está esta primera interpretación en clave de pecado, también está la relación con la idea de la muerte:
cuyo alimento prohíbe el dueño de la vida y en cambio la serpiente lo aconseja comer de él, para preparar la entrada de la muerte. Por este motivo, también existen capiteles como el siguiente en Santa María de Uncastillo, Zaragoza, con el episodio de Adán y Eva vestidos con las túnicas de pieles:


Tanto Adán como Eva lucen unas túnica de pieles tal y como se indica en el libro del Génesis:
Citar:
“Les hizo Yavé Dios al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió”
(Gén. III, 21)
Sin embargo, sobre este versículo, siguiendo las enseñanzas de la teología neoplatónica cristiana medieval existía el siguiente comentario exegético ya desde el siglo IX:
Citar:
“Y para que conozcas la creación de nuestro cuerpo mortal respecto a Éste por cuya decisión se realiza todo lo que se lee referido muy claramente a nuestra educación, renovación y salvación, escucha la Sagrada Escritura que dice: “El Señor Dios hizo también a Adán y a su mujer unas túnicas de piel y los vistió”. En este texto, entendemos que con las palabras de túnicas de piel no se significa otra cosa que los cuerpos mortales que los primeros hombres se hicieron para ellos.”
Está claro, la serpiente les ha dado de comer el fruto prohibido, ellos lo han comido. Y el destino de toda la humanidad ha cambiado. Los hombres dejan de ser seres espirituales para adoptar sus cuerpos mortales representados por esas túnicas de piel del relato del
Génesis. Y, además, son expulsados del Paraíso.
Como siempre escribo, muy buenos los maestros artesanos del Arte románico (conocemos unos pocos de sus nombres a través de sus famosos
me fecit), pero los verdaderos artífices del significado de las iconografías trabajaban a la sombra y ninguno de sus nombres nos ha llegado hasta nuestros días. Claro está, me estoy refiriendo a los redactores de los programas, unos hombres con una gran preparación intelectual en el llamado primer renacimiento cultural del siglo XII.
Un abrazo a tod@s